Allá por 1996…

Allá por 1996…

Allá por 1996…

En 1996 era aún Ayudante sin sueldo en el Taller de Grabado de la Universidad de Chile.  Dio la casualidad que ese año se organizó un Seminario en conjunto con la Fundación Andes y Tamarind Institute.  Este Seminario se realizó en tres ciudades de nuestro país (Santiago, Concepción y Valparaíso) y fue dictado por el gran Jeffrey L. Sippel, quien en aquel entonces era el Education Director de Tamarind y su alumno Alfonso Fernández, a quien conocí en el Taller 99 y me había regalado sus manuales de litografía (los que yo traduje al español y hasta donde supe se usaban hasta en Argentina… pero esa es otra historia) y me había enseñado algunas cosas sobre las piedras y su técnica que en la Universidad no se conocían ni de nombre.

La cosa es que luego del excelente Seminario (otro día hablo sobre su desarrollo y contenidos, incluyendo anécdotas y episodios memorables) se organizó una exposición simultánea (aprovechando la característica de serialización del grabado) en Santiago, Concepción, Valparaíso y Albuquerque, EE.UU.  Mi lámina para esta expo es la que se incluye arriba, y tuvo bastante éxito no solo porque técnicamente era de lo mejorcito que hice hasta la fecha (feo que lo diga yo pero es verdad) sino que la imaginería que usaba logró bastante buenas observaciones de parte de los parásitos críticos de arte y se vendieron varias y además de eso fue mi llave para lograr llegar a EE.UU. ya que en 1997 fui invitado a ser alumno en Tamarind y claro, acepté y ahí comenzó todo en serio.

Saludos

ILC

La última litografía y el fin de una época

La última litografía y el fin de una época

La última litografía y el fin de una época

Lámina correspondiente a la última litografía que hice en Las Encinas como estudiante y fue presentada dentro de mi carpeta para el Examen Final de Grabado (1993) rendido ante la super comisión Académica en el Departamento de Artes Plásticas de la Universidad de Chile.

En el Examen me fue bastante bien y eso me permitió acceder a una corta pero intensa carrera docente en esa casa de estudios que se inició con una Ayudantía de esas Ad-Honorem (las mismas donde a uno lo explotan y le prometen que ya habrá sueldo) que se extendió hasta 1998.

Todo este período de Ayudantía fue bastante grato, había buena relación con los alumnos, con los profesores y con colegas de otras universidades y talleres, pude participar de buenos cursos y seminarios dictados por personajes de trascendencia internacional y finalmente, como broche de oro, fui invitado a EE.UU. a continuar estudiando.

Lo que no sabía era que al regresar a mi país el panorama iba a cambiar radicalmente  por chaqueteo y envidia aunque esa es otra historia.

Saludos

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